Concierto gratuito en San José revivirá sonidos precolombinos de ocarinas y flautas con las voces de Huba Watson, Canina y más
El álbum Primero fuimos música, una producción con sonidos precolombinos de ocarinas, silbatos y flautas combinados con voces de artistas costarricenses, se podrá disfrutar en vivo durante un concierto gratuito en el corazón de San José.
La cita es este sábado 7 de noviembre, a las 7 p. m., en la Plaza de la Cultura. El espectáculo pondrá en escena las composiciones originales de creadores ticos que dieron forma a este disco, nacido a partir de los registros sonoros de piezas arqueológicas custodiadas por los Museos del Banco Central.
El recital contará con la presencia de Andrés Cervilla, Berenice, Canina, Felipe Pérez, Frezco y Los Excavators, Guápil, Huba Watson, Karol Barboza, Mazzk y Zima Operatah. A ellos se sumará la participación especial de Proyecto Jirondai e Ileana Obando (Sulayöbi Tsiru), destacada cantora indígena del clan Tsiruwak (pueblo cabécar de Alto Pacuare), quien aportará la riqueza del canto ancestral y la tradición oral de los pueblos originarios.
El evento es de libre acceso para todo público. La explanada de la Plaza de la Cultura será el escenario para el concierto, así que se recomienda al público llegar con anticipación para asegurarse un buen espacio.
Un disco con sonidos históricos
El álbum se remonta a la investigación y exhibición Primero fuimos música: La metáfora de los sonidos, desarrollada por los museos desde 2015 para indagar en las propiedades acústicas de su patrimonio arqueológico. En su fase más reciente, el estudio sumó más de 60 grabaciones de 120 artefactos —flautas, ocarinas, silbatos y sonajeros— que conformaron un banco sonoro abierto a la experimentación contemporánea, informó la organización del espectáculo en un comunicado de prensa.
Bajo la dirección y producción musical de Andrés Cervilla (Pee-Pah! Fábrica de Sonido): los participantes entretejieron estos vestigios acústicos con sus propias identidades sonoras mediante arreglos vocales, ejecuciones instrumentales y samples en diálogo directo con el pasado. Además, el proyecto abarcó el lenguaje gráfico, pues cada tema inspiró una ilustración realizada por un artista visual costarricense para su portada.