Perú y China cumplen 55 años de relaciones diplomáticas: los avances comerciales y los retos para fortalecer la alianza
A 55 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre el Perú y la República Popular China, ambos países atraviesan una etapa de mayor acercamiento económico y comercial, marcada por importantes inversiones, nuevos proyectos de infraestructura y oportunidades para diversificar las exportaciones peruanas. No obstante, este crecimiento también plantea desafíos para que el país no se limite a proveer materias primas y consiga mayores beneficios de su relación con una de las principales economías del mundo.
Estos temas fueron abordados durante el encuentro “Perú y China: Historia, Comercio e Inversión. Balance y perspectivas tras 55 años de relaciones diplomáticas con China”, realizado este viernes 6 de noviembre en la Universidad del Pacífico, con la participación de representantes de la Cancillería, la Embajada de China y especialistas del ámbito académico y económico.
La conmemoración coincide, además, con la entrada en vigor, el pasado 1 de noviembre, del Protocolo de Optimización del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, vigente desde 2010. La actualización busca fortalecer las condiciones del intercambio comercial y abrir nuevas oportunidades de cooperación bilateral.
Inversiones y comercio: los avances de la relación bilateral
Durante una entrevista con La República, Yi Yuanqing, ministro consejero de la Embajada de la República Popular China en el Perú, destacó el fortalecimiento de los vínculos entre ambos países y recordó que en 2013 alcanzaron la categoría de socios estratégicos integrales.
El diplomático señaló que, durante estos 55 años, la relación se ha desarrollado sobre la base de la confianza, el beneficio y el respeto mutuo. Entre los principales avances mencionó el crecimiento del comercio y las inversiones, así como proyectos de gran envergadura, como el puerto de Chancay y las operaciones mineras vinculadas a Las Bambas y Chinalco.
Asimismo, resaltó el incremento de las exportaciones peruanas no tradicionales hacia el mercado chino, un avance que considera importante para ampliar las oportunidades comerciales del país.
En esa línea, identificó al sector agrícola como uno de los que tiene mayor potencial para atraer nuevas inversiones chinas. Según explicó, la conexión marítima directa con Chancay permite trasladar productos peruanos a China en aproximadamente 23 días, lo que representa una oportunidad para la exportación de arándanos, paltas y otros productos agrícolas.
Yuanqing también indicó que, en los próximos años, podría incrementarse la inversión de capital chino en el sector agrícola, acompañada de tecnología para mejorar los procesos productivos.
Sobre este último aspecto, afirmó que las inversiones no solo representan un ingreso de capital, sino que también pueden aportar ciencia, tecnología y experiencia en la organización de la producción. Sin embargo, reconoció que los cambios no se producen de manera inmediata y que sus resultados deben evaluarse con una perspectiva de largo plazo.
El reto peruano: generar valor agregado y transferencia tecnológica
Aunque el crecimiento comercial representa uno de los principales logros de la relación bilateral, el desafío para el Perú consiste en aprovechar estas oportunidades para desarrollar capacidades productivas propias y avanzar hacia una economía con mayor valor agregado.
Esta es una de las principales preocupaciones planteadas por Cynthia Sanborn, directora del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (CECHAP) de la Universidad del Pacífico, quien consideró que el país debe ir más allá del procesamiento de materias primas y apostar por una cooperación que permita generar conocimiento y desarrollar tecnología.
En declaraciones a La República, la especialista explicó que "agregar valor no significa únicamente refinar minerales, procesar frutas o industrializar productos, sino también trabajar conjuntamente en laboratorios de investigación, desarrollar inteligencia comercial y conocer mejor las necesidades del mercado chino".
Para ello, consideró necesario que el Perú fortalezca la preparación de profesionales especializados en comercio internacional y negocios, capaces de identificar qué productos pueden exportarse, qué oportunidades existen en el mercado asiático y cómo establecer relaciones comerciales que beneficien a ambos países.
Sanborn también puso énfasis en la necesidad de que el Estado peruano incremente su inversión en educación superior e investigación. Señaló que las universidades públicas requieren mayores recursos para desarrollar conocimientos especializados sobre China y Asia, así como más becas y docentes capacitados que contribuyan a formar a las nuevas generaciones.
Chancay y las brechas que todavía debe resolver el país
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el impacto del megapuerto de Chancay, considerado uno de los proyectos más importantes dentro de la relación económica entre Perú y China. Si bien la nueva infraestructura representa una oportunidad para mejorar la conectividad comercial y facilitar el intercambio de productos, Sanborn advirtió que su desarrollo debe estar acompañado de inversiones que permitan beneficiar también a las poblaciones de su entorno.
La directora del CECHAP recordó que los estudios realizados por el observatorio de Chancay de la Universidad del Pacífico han identificado importantes brechas en infraestructura, oportunidades educativas y formación técnica en la zona del Norte Chico.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno peruano tiene la responsabilidad de acompañar el crecimiento del megapuerto con inversiones públicas que permitan que las localidades cercanas también aprovechen las oportunidades económicas que puede generar esta infraestructura.
El desafío, por tanto, no consiste únicamente en contar con una conexión comercial más eficiente hacia Asia, sino en lograr que sus beneficios se traduzcan en mejores condiciones para la población y en nuevas oportunidades de desarrollo para las regiones.
Educación especializada para una relación a largo plazo
Durante el encuentro también se destacó el papel de la academia en el fortalecimiento de los vínculos entre ambos países. La Universidad del Pacífico, a través del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (CECHAP), creado en 2013, viene desarrollando investigaciones y espacios de análisis sobre las relaciones económicas, comerciales e internacionales con la región asiática.
En esa línea, las exposiciones del evento permitieron abordar la relación bilateral desde distintas perspectivas: el desarrollo de la infraestructura, el panorama del comercio y la evolución histórica de la presencia empresarial china en el país.
Para Sanborn, resulta fundamental que los jóvenes peruanos conozcan las culturas y economías de Asia, especialmente la de China. También resaltó la necesidad de promover el aprendizaje de idiomas y una formación que permita a los futuros profesionales convertirse en puentes culturales y comerciales.
A 55 años del establecimiento de relaciones diplomáticas, el Perú y China cuentan con una agenda de cooperación que ofrece importantes oportunidades de crecimiento. Sin embargo, el siguiente paso será conseguir que el intercambio comercial y las inversiones se traduzcan en transferencia de conocimientos, desarrollo tecnológico, mayor diversificación productiva y beneficios para la población peruana.