Crítica de «El cuadro»: Una de Hitchcock dentro de Las Meninas
No es que sea una película entretenida, es que es una obra hipnótica y fascinante
Oti Rodríguez Marchante
Cualquiera que considere que ya ha visto el cuadro de Las Meninas tiene la ocasión de comprobar hasta qué punto se equivoca entrando a él por la ventana que le abre este documental, dirigido por Andrés Sanz, que lo convierte no solo en una lección de arte o una interpretación histórica, sino también en una película de Hitchcock tan llena de intrigas, misterios, coartadas y hasta un eventual crimen…
La estructura narrativa combina un leve toque de ficción y un engranaje teatral y de secuencias de animación con maquetas, con los análisis y testimonios de expertos, historiadores, críticos y hasta el de un pintor con la sabiduría y «toque» de Antonio López… Todos ellos se han movido dentro de la obra maestra de Velázquez como Holmes o Colombo en un caso, y todos rascan en la increíble complejidad y misterio de Las Meninas, en sus mensajes y personajes, en lo posible e imposible de su puesta en escena y en su composición y juego interno. No es que sea una película entretenida, es que es una obra hipnótica y fascinante.