A las seis y media, Ricardo Gallardo abandonaba la capilla de la plaza. Ante él, la imagen de la Santa Faz, junto a la Inmaculada Concepción. En ese lugar sagrado donde todo era silencio, el criador de Fuente Ymbro templaba nervios en sus oraciones. Los ganaderos también rezan; los ganaderos, como los toreros, también pasan por capilla. El padre Martínez no dejaba acceder a nadie más al interior antes del paseíllo. Aquel pequeño habitáculo religioso estaba reservado para los que ponían su vida en manos de Dios y del toro.
Camino de los seis veranos iba el que estrenó las corridas de Hogueras. Se le notaba en su porte, redondo y con el doble de cuajo que cualquiera de los...
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