El
Manchester City hizo valer la lógica en el duelo ante el
Slovan Bratislava y estrenó su casillero de victorias en la nueva Champions League. Llegaban los de
Guardiola con tres empates en los últimos cuatro partidos y con la baja de
Rodri -para toda la temporada- todavía muy presente, y necesitaban un triunfo convincente que alejara de un plumazo la mala vibra de las últimas semanas. Objetivo cumplido (0-4) y con la sensación de que
Gündoğan y Foden empiezan a carburar.
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