El Parlamento de Cataluña ha aprobado este miércoles una declaración de la Junta de Portavoces para recordar el 84 aniversario del fusilamiento de Lluís Companys en 1940, pero no se ha podido leer ya que la iniciativa no ha contado con el apoyo suficiente. En el texto, aprobado con los votos de Junts, ERC, comunes y la CUP y el apoyo de Aliança Catalana, se reconoce que «el Estado español» ha admitido que Companys, presidente de la Generalitat entre 1936 y 1940, fue condenado por unos tribunales ilegales e ilegítimos; pero este «paso significativo» no es suficiente. En la declaración se apunta que esta «reparación» de la memoria de Companys llega «tarde y es insuficiente» y, por lo tanto, se exige a España que «pida perdón por el asesinato del presidente Companys, y por haber tardado más de ocho décadas en reconocer la nulidad del juicio al único presidente de Europa asesinado por los fascistas». El texto incluye también una loa al movimiento nacionalista al señalar que «la muerte del presidente Companys simboliza el sufrimiento de todo un pueblo que vio su identidad, su lengua y sus derechos amenazados durante décadas de dictadura». A pesar de que la declaración se ha aprobado no ha conseguido el apoyo suficiente (dos tercios) para que sea leída en el pleno, que se celebra este miércoles, ya que los socialistas se han abstenido. Fuentes del PSC han dicho que comparten el texto menos una frase, que han pedido negociar con los independentistas, pero que estos se han negado a modificarla. Por lo que, finalmente, han optado por abstenerse. Una abstención que ha permitido su aprobación pero que no ha gustado, igualmente, a Junts y ERC, que rápidamente han criticado el voto de los socialistas. Josep Rius (Junts) ha acusado a los socialistas de «vetar» la declaración y ha señalado que esta es «la normalidad que predica el Govern de Salvador Illa», en referencia al recurso utilizado por el presidente de la Generalitat cuando defiende que Cataluña está ya «normalizada» respecto al tiempo del 'procés'. Rius ha añadido que la normalización es, en su opinión, «españolización y desmemoria». Por su parte, Juli Fernàndez (ERC) se ha manifestado, también en X, apuntando que el fusilamiento de Companys fue «también el ataque directo a las instituciones catalanas y al país». El texto aprobado por la Junta de Portavoces incluye una nueva iniciativa que se llevará a cabo cada año, «coincidiendo con la sesión plenaria más cercana al día de su fusilamiento», y que consistirá en un homenaje mediante una ofrenda foral en el espacio del Parlament dedicado a la figura polémica de Companys.