Pablo Gavi vivió una noche inolvidable en Montjuïc. El joven centrocampista del
Barça volvió a jugar después de pasarse 335 días alejado de los terrenos de juego por una grave lesión en la rodilla derecha y pudo disfrutar de un regreso por todo lo alto en la goleada contra el Sevilla (5-1).
Seguir leyendo...