El Real Madrid afrontaba la última jornada de la fase regular de la Euroliga con
red de seguridad. Con el play-in asegurado, los de Mateo todavía gozaban de muchas opciones para cerrar la competición en puestos de playoff. Una canasta de Tavares sobre la bocina hizo triunfar a los blancos en el infierno de Belgrado (89-91), aunque el conjunto madrileño tendrá que esperar a los resultados del viernes.
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