El
Girona afronta una nueva prueba de madurez en el
Carlos Tartiere, escenario exigente pese a la delicada situación del
Oviedo. Los ‘blanc-i-vermells’ llegan a Asturias en su mejor momento de la temporada, décimos con 25 puntos y con la posibilidad real de dar un salto significativo en la clasificación. Una victoria, siempre pendiente de otros resultados, podría situar a los gerundenses en la octava posición y abrir un colchón de hasta siete puntos respecto a la zona de descenso, un escenario impensable hace apenas unas semanas.
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