Así se vivió el clásico: locura madridista por Mbappé, frialdad en el palco, latido azulgrana en la grada y 'Mou' en su salsa
La tensión y el misticismo que envuelven al clásico ya se respiraban en la Ciudad Condal mucho antes de que el balón echara a rodar. Las calles aledañas al estadio se convirtieron, desde horas tempranas, en un río humano teñido por el color azulgrana de miles de camisetas del Barcelona. Los cánticos espontáneos y el murmullo constante de la afición local, aunque había mucho turista con entrada, crearon una atmósfera eléctrica, propia de las grandes citas donde no solo se juegan tres puntos, sino el orgullo y la hegemonía. Читать дальше...