Tras el entusiasmo que ha causado en el Festival ' La bola negra ', de Javier Ambrossi y Javier Calvo, las expectativas del cine español para estar en el Palmarés, que se sabrá este sábado, son muy grandes y, además, por triplicado, pues los tres títulos en competición, ' El ser querido ', de Rodrigo Sorogoyen; ' Amarga Navidad ', de Pedro Almodóvar y la mencionada 'La bola negra' tienen motivos suficientes para sentirse importantes en los premios, al menos hasta que el jurado los decida y haga públicos. Es evidente ya que 'La bola negra' aspira a cualquier premio, incluido el más grande, la Palma de Oro ; y no se puede negar que Javier Bardem , protagonista de 'El ser querido', es el máximo, aunque no único, favorito para llevarse el premio de interpretación; en cuanto a Pedro Almodóvar y 'Amarga Navidad' están por rango y galones en los sitios preferenciales para optar a cualquier peldaño del Palmarés. Esta posibilidad de que uno, o dos o los tres títulos del cine español en Cannes sean protagonistas en la gala de la entrega de los premios ha generado en las últimas horas una especie de hormona complaciente, un frenesí y un gozo colectivo y paisano al que no estamos muy acostumbrados por aquí, como si la frase esa de 'tenerlas todas consigo' no fuera de las más tontas y traicioneras del bombo de las frases hechas. Y por echarle un poco de agua al vino tenemos que recordar que en esta edición del Festival de Cannes se ha visto 'Fatherland', magistral obra de Pawel Pawlikowski ; o 'All of a Sudden', la inacabable pieza del japonés Hamaguchi cargada de cualidades cinematográficas y humanas; o 'Fjord', del rumano Cristian Mungiu , el magnífico y revolucionario reto al mundo progre; o la rusa ' Minotauro', de Andrey Zvyagintsev , impecable y angustioso drama negro y amoral, o el excelente y estilizado thriller de James Gray titulado 'Paper Tiger'. Vamos, naturalmente, con nuestro equipo, pero hay que ser conscientes de que en el equipo contrario juegan los mejores y con lo mejor. Y vale también para las interpretaciones, cuya sola mención baja el suflé por mucha levadura que se le eche: impresionantes Hans Zischler y Sandra Huller como Thomas Mann y su hija Erika ; fantásticos, sorprendentes los rusos Dmitry Mazurov e Iris Lebedeva con sus grandes personajes en 'Minotauro'; irreconocibles y muy grandes Sebastian Stan y Renate Reinsve como el matrimonio religioso de 'Fjord'; la actriz belga Virginie Efira en la película de Hamaguchi , o la llorosa Adèle Exarchopoulos en la flojita 'Garance'. Javier Bardem está enorme en 'El ser querido' y a su altura, o más, Victoria Luengo , y habría que añadir también a Bárbara Lennie y especialmente a Aitana Sánchez Gijón por 'Amarga Navidad', pero evidentemente hay partido. El jurado lo preside el coreano Park Chan-wook, que hace un cine preciosista, punzante y de gran peso estético, y hay varios candidatos (Pawlikowski, Almodóvar y alguno más) que tal vez le hayan dado en la diana. Pero también hay que contar con los otros miembros del jurado, con el actor Stellan Skarsgard, padre de Renate Reinsve en 'Valor sentimental', y con la ideología de Paul Laverty, o con el hervor sentimental de Chloé Zhao, la directora de 'Hamnet', o la juventud del director chileno Diego Céspedes, o lo que sea con la actriz Demi Moore, que a ver quién le sigue la pista a sus consideraciones. En fin, que a esperar un tres en los dados del Palmarés. A todo esto, aún salieron ayer dos películas más a competir , 'La aventura soñada', de Valeska Grisebach, y la francesa 'Historias de la noche', de Léa Mysius, y ambas con mucho metraje e interés, pero no dieron la impresión de cambiar la dirección de los premios. 'La aventura soñada' es una historia de gángster y mafias, pero en el terreno fronterizo entre Turquía y Bulgaria. Unos personajes con poco encanto visual y del otro, y sin apenas malicia ni carisma. O sea, que no están ahí ni De Niro ni Pacino. Y la francesa es un thriller con mucho nervio, con una familia y una casa invadida y humillada por tres fulanos indeseables y con una historia al fondo que remueve la intriga. Ocurren cosas, sí, hay violencia y mal rollo y además sale Monica Bellucci con su belleza serena en medio del barrizal.