Cuando conocemos a alguien, nuestro cerebro formula un juicio en cuestión de segundos sobre la persona que tenemos delante basándose en su apariencia , su lenguaje corporal y su comportamiento . Este veredicto exprés e involuntario condiciona cómo nos relacionamos después. «La primera impresión es permanente, poderosa y precisa», afirma la experta en comunicación no verbal Bárbara Tijerina . Tres 'p' que explican por qué, aunque podamos matizarla con el tiempo, rara vez desaparece por completo. En el momento en que tenemos ante nosotros a un desconocido, nuestro cerebro activa su sistema de supervivencia para detectar si hay una potencial amenaza o si se puede bajar la guardia: «Lo primero que ve es si eres amigo o enemigo ». A...
Ver Más