La devoción popular desborda las calles de Madrid
Maravillosa vigilia de oración la de anteayer, sábado, a última hora del día, en la Plaza de Lima de Madrid, mantenida entre el Papa y una gran multitud de jóvenes, que la misma Delegación del Gobierno estimó en medio millón de asistentes. Las imágenes de TV –con la Trece y TVE 1– retransmitiendo íntegramente la jornada, acreditan que ciertamente un enorme número de jóvenes, chicos y chicas, se reunieron para compartir una jornada inolvidable con León XIV, quien venía de visitar un centro de Cáritas en Carabanchel dedicado a acoger a las personas más vulnerables y necesitadas de ayuda. «Sed vosotros mismos chispas de una humanidad nueva». «¡Sed humanos!», les dijo el Papa a los jóvenes: «¡Vosotros podéis cambiar la historia, con el amor!». Litúrgicamente, a esas horas, ya era la solemnidad del Corpus Christi, y tras el diálogo entre los jóvenes y el Papa, y una breve actuación musical, comenzó la Adoración propiamente dicha, en medio de un intenso y emocionante silencio. Era la adoración al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, expuesto en una Custodia colocada sobre el altar situado en el escenario.
Con León XIV revestido de pontifical, y una multitud de jóvenes en silencio y en actitud orante, arrodillados en su mayoría, la imagen transmitida por televisión pareciera inimaginable contemplarla en el centro de Madrid, en los tiempos actuales. Tiempos de apostasía y de descristianización generalizada en el Occidente cristiano como ya sabemos y hemos comentado, ante los que el espectáculo vivido proyecta una profunda sensación de espiritualidad y de gran esperanza para un futuro renovado y renovador en la fe. Ayer, en el domingo del Corpus Christi, el epicentro de la jornada del Papa se situó en la Plaza de Cibeles, yendo de un extremo a otro del Paseo de la Castellana de Madrid. Las imágenes, transmitidas en directo por todas las principales cadenas de TV, lo que es un signo muy importante acerca del interés por los acontecimientos suscitado entre la población, replicaron la experiencia narrada con los jóvenes, con la Eucaristía como referencia absoluta de la multitud de fieles asistentes, guardando un respetuoso silencio. En el día en que la Iglesia conmemora precisamente al «Cuerpo de Cristo» auténtica y realmente presente bajo las especies del pan y del vino en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, León XIV celebró la Santa Misa en Cibeles, ante otra multitudinaria cantidad de fieles, que la Delegación del Gobierno estima en 1,1 millones de personas, que siguieron la misa por medio de 42 pantallas gigantes distribuidas por las calles adyacentes. Al parecer, se consagraron 480.000 sagradas formas para la comunión, repartida por 2.300 sacerdotes, además de centenares de ministros laicos.
Son cifras que revelan lo que fue esta grandiosa manifestación de devoción y de fe católica, por parte de una porción de España convocada en torno al vicario de Jesucristo en la Tierra y cabeza de Su Iglesia. Para, a continuación, seguir la procesión de varios kilómetros, presididos por el Santísimo en la Custodia llevada por el Papa bajo palio, por las calles circundantes abarrotadas de gente. Inolvidable experiencia la vivida este fin de semana en Madrid que puede marcar un auténtico punto de inflexión en la percepción de la auténtica realidad social sobre la práctica de la fe en España.
Hoy, lunes día 8, el programa del Papa es ciertamente novedoso, comenzando la mañana con una intervención suya dirigida al estamento político español con el Gobierno de España y otros dirigentes de instancias políticas territoriales. Reunidos junto a los diputados y senadores en una sesión mixta y extraordinaria de las Cortes Generales, celebrada en el Congreso de los Diputados. Por la tarde, la jornada se centra en una oración en la Catedral de la Almudena para culminar con un acto dirigido a la comunidad de fieles de la diócesis madrileña, celebrado en el Estadio Santiago Bernabéu. La intervención del Papa desde la tribuna del Congreso es la primera vez que se produce en España, aunque ha habido intervenciones de otros Papas –san Pablo VI, san Juan Pablo II,y Benedicto XVI– en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, en el Congreso de EE UU y en el Bundestag alemán, respectivamente.
A esa lista se incorpora León XIV con ese acto en el Congreso español. Mañana habrá ocasión de comentar con detenimiento su intervención, seguida con una gran expectación por el mundo de la política tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Pero el Papa «no hace política», sino que predica el Evangelio a los políticos.
Jorge Fernández Díaz es exministro del Interior