Hinchas sí; fans no
Sólo un estadio puede presumir de haber albergado tres inauguraciones de la Copa del Mundo, el Azteca de Ciudad de México. El escenario donde triunfó el Brasil de Pelé y Maradona patentó la mano de Dios ha levantado el telón mundialista. Su aspecto imponente no esconde la preocupación de la FIFA. Apenas 48 horas antes del México - Suráfrica había casi 200.000 entradas disponibles de la primera fase en las plataformas oficiales de reventa. Un Mundial con asientos libres es un San Fermín sin toros. 39 días de competición, 48 selecciones, 104 partidos, precios disparatados... un derroche.
Partidos tan lejos del «sold out» contrastan con un estudio de la consultora Nielsen. Asegura que en cinco años ha crecido un 11 por ciento la afición al fútbol en Norteamérica. En los tres países anfitriones, Estados Unidos, Canadá y México, hay 136 millones de aficionados. Eso dicen. El cuadro es de lo más optimista: el 43 por ciento son mujeres; el promedio de edad es de 33 años; tres de cada cuatro son «millenials» o miembros de la «generación Z» y cuentan con más ingresos que la población general. El perfil apunta a que antes que hinchas son fans. El hincha acude a un campo a una cosa, en busca de una emoción intensa, única. El fan va por otro lado. El turista que asiste al Bernabéu tiene poco que ver con el madridista de cuna; el que se presenta en el Camp Nou uniformado tiene de culé lo justo. Es un fenómeno que se extiende en todos los grandes eventos. El «yo estuve allí y que se sepa» es una plaga. Ya lo hizo Luis Miguel Dominguín con Ava Gardner a mediados del siglo pasado. Después de una noche entretenida, el diestro amaneció y poco antes de coger la puerta, «el animal más bello del mundo» le preguntó a dónde iba. «A contarlo», respondió él. Pues eso.
Más ejemplos: la NFL en el Bernabéu o la Feria de San Isidro. El fútbol americano presume de once millones de aficionados en España. ¿Once millones han visto una Super Bowl? Y en Las Ventas a alguno le interesa más el Cuarto Tercio que lo que sucede en el ruedo. Más fans.
El Mundial en USA tiene algo de ensayo para los Juegos de Los Ángeles 2028. Se repartirán medallas en flag football, béisbol, lacrosse... más madera para los fans.