Cuatro menores se enfrentar a una gran multa en Valencia por defecar en las piscinas municipales de Picassent
Cuatro menores de edad podrían enfrentarse a sanciones económicas de hasta 20.000 euros después de protagonizar varios actos vandálicos en las instalaciones de la piscina municipal de verano de Picassent, en la provincia de Valencia. Los hechos, ocurridos durante la pasada semana, obligaron al Ayuntamiento a activar un complejo operativo de limpieza y desinfección que ha generado importantes costes para las arcas municipales.
Según informa el medio local Levante EMV, los jóvenes accedieron al recinto deportivo durante la noche, cuando las instalaciones permanecían cerradas al público. Una vez dentro, causaron diversos daños materiales y alteraron el normal funcionamiento de las piscinas. Entre otras acciones, lanzaron parte del mobiliario al interior de la piscina olímpica y realizaron sus necesidades fisiológicas en la piscina infantil, una circunstancia que obligó a vaciar completamente el vaso para proceder a su limpieza y posterior desinfección.
Identificados rápidamente
Sin embargo, los menores desconocían que el recinto contaba con nuevas medidas de seguridad. Los detectores de presencia instalados en las instalaciones y el sistema de videovigilancia permitieron detectar la intrusión en tiempo real. La alerta llegó rápidamente a la Policía Local, cuyos agentes se desplazaron hasta el lugar e identificaron a los presuntos responsables poco después de los hechos.
Tras la actuación policial, los jóvenes fueron trasladados para su identificación y se notificó la situación a sus familias. Paralelamente, el Ayuntamiento inició los trámites administrativos correspondientes para reclamar los gastos derivados de los daños ocasionados.
Los primeros cálculos realizados por los servicios municipales cifran en más de 4.000 euros el coste del vaciado, la limpieza integral, la desinfección, las analíticas de control sanitario y el posterior llenado de la piscina infantil. No obstante, la cantidad definitiva podría ser mucho mayor. La normativa contempla que determinadas infracciones puedan sancionarse con importes de hasta cuatro veces el valor de los daños causados, lo que elevaría la cifra total hasta cerca de 20.000 euros.
Un suceso que no es la primera vez que ocurre
Desde el Consistorio recuerdan además que no es la primera vez que se producen incidentes similares en estas instalaciones. Durante el pasado verano ya se registraron actos vandálicos relacionados con desperfectos en el mobiliario y el lanzamiento de objetos al agua. Sin embargo, la mejora de los sistemas de vigilancia ha permitido en esta ocasión localizar rápidamente a los presuntos autores.
El Ayuntamiento ha aprovechado el incidente para hacer un llamamiento al civismo y a la responsabilidad de los usuarios. Las autoridades recuerdan que este tipo de comportamientos no solo generan importantes costes económicos, sino que también obligan a cerrar temporalmente las instalaciones, perjudicando a cientos de vecinos que utilizan el servicio durante los meses de verano.