Estudiar Enfermería es una de las mejores opciones para quienes quieren dedicarse al ámbito de la salud, pero sin la exigencia que supone Medicina. Es una carrera con trato directo con el paciente, muchas salidas y, en algunos casos, condiciones más flexibles. Pero no conviene idealizarla. Sobre este tema ha hablado la usuaria de TikTok Mariam, una joven técnico de laboratorio que actualmente estudia Enfermería y comparte distintos aspectos de su vida en redes sociales. En uno de sus vídeos más recientes, ha explicado varias cosas que, en su opinión, hay que tener en cuenta antes de estudiar esta carrera. «Cosas que nadie cuenta sobre la carrera de Enfermería que te vengo aquí a contar yo», empieza diciendo. Según explica, hace el vídeo porque cree que esta carrera «se idealiza muchísimo» en TikTok y en redes sociales, como si fuera «algo maravilloso, viaje arcoíris, precioso». Y avisa: «Siento decirte que no es así». Uno de los puntos en los que más insiste es en las prácticas. «Todos sabemos que las prácticas son un sitio donde te están todo el día juzgando, examinando», señala. En Enfermería, dice, esto se nota todavía más porque hay «muchísimas horas de prácticas»: «Tres o cuatro meses son todos los años, durante cuatro años». También advierte de que no siempre se aprende tanto como uno espera. «Vas a ser la recadera principal de la planta», asegura. «No siempre es así», matiza, pero sostiene que muchas veces toca hacer «todo lo que a nadie le gusta hacer»: tomar tensiones, glucemias o pasar datos al ordenador. «Cuando llevas un mes entero tomando tensiones, pues ya no aprendes nada», resume. La estudiante también habla del trato que pueden recibir algunos alumnos durante las prácticas. «Hay enfermeros que simplemente no quieren que estés con ellos y te van a tratar mal o van a abusar de ti», afirma. A eso se suma, dice, que el estudiante trabaja «gratis, mañanas, tardes, noches, fines de semana y a veces incluso festivos», siguiendo el horario de la enfermera que le toque. Otro de los aspectos que destaca es el desgaste emocional. «Muchas veces los enfermeros o enfermeras te van a desmotivar», cuenta. Según Mariam, algunos llegan a decir a los estudiantes «que dejen la carrera» y que busquen otro oficio porque es muy duro. «Tú llevas años luchando por entrar a esa carrera y cuando estás ahí, pues la gente te dice que te vayas», lamenta. En cuanto al grado, Mariam considera que no es una carrera con asignaturas especialmente difíciles, pero sí «muy de fondo». «Desde el primer día que entras hasta el último día que sales, no vas a parar», explica. Exámenes, prácticas, trabajos y horas de aula se acumulan hasta el punto de terminar el curso con la sensación de no haber tenido «ni un día para descansar». Aun así, la joven deja claro que no todo es negativo. Para ella, lo más importante son los pacientes. «El hecho de hablar con ellos, darles la mano en momentos difíciles, saber que les estás cuidando y que les vas a hacer la vida un poco mejor, para mí eso es lo que compensa», afirma.