Iba por mitad de la calle, soportando la batalla de mi día, transitando los parajes de la rutina, y de repente me he acordado de ti. Ha sido una cosa fortuita, nada premeditado, un macabro guiño del azar, una huella perdida del pasado que se había negado a extinguirse, un chispazo de nostalgia en la calma. Me has venido a la mente como si nunca te hubieras ido de ella, como si yo nunca te hubiera dejado salir ni tú jamás te hubieses querido alejar. Has entrado como un elefante en una cacharrería, como un nueve matador en el área, como un coche haciendo trompos por las autopistas enrevesadas de mi cerebro. En un instinto reflejo, he enganchado el móvil...
Ver Más