Israel Fernández defiende acento y compás a ritmo de bulería en las Setas de Sevilla
El cantaor Israel Fernández ha defendido acento y compás en un concierto en las Setas de Sevilla en el que ha interpretado bulerías por soleá, tangos y piezas al toque de nudillo en una barra durante la presentación de 1904, la nueva cerveza de Cruzcampo. El artista, camisa negra, pantalón rojo, melena al escaso viento que soplaba a las 21.00 horas en el Centro de Sevilla, se ha arrancado con Cantes de Levante seguido por unas celebradas bulerías por soleá que ha combinado 'Soleá del cariño' y 'Soleá de mi casa'.
Cuando el sol empezaba a ponerse, Fernández se ha arrancado, con la ayuda de su guitarrista, una caja y tres palmeros, por tangos, sumando ritmos gitanos de Camarón, de Parrita y de su cosecha, informa EFE. Para terminar el concierto, el cantaor se ha levantado junto al cuadro flamenco que le ha acompañado para interpretar, al son de nudillos sobre una barra y rodeado de botellines de la nueva cerveza de Cruzcampo, bulerías en las que su compañeros han bailado ante el público, unas mil personas, según la organización.
"El compás es imprescindible, tanto en la vida como en la música. Es como el saber andar, el saber contar, el saber vestirse. Hay que tener compás hasta para querer, amar, abrazar, incluso para dormir. En general, el compás es todo", ha explicado Fernández. El cantaor explica que el acento, una de las señas de Cruzcampo, es para él algo más que una forma de hablar: "Es la identidad, es tu casa, tu familia. Es la manera de expresarte, de transmitir".
Fernández, han destacado los organizadores, ha construido una carrera que combina "el respeto profundo al flamenco con una sensibilidad propia e inconfundible" gracias a que se crio "desde niño en el cante, con los grandes maestros del género como referencia".