Por qué Pitágoras dijo: "Una vida de éxito no se logra comprando cosas, sino nutriendo la mente"
El verdadero significado de la felicidad es un tema ampliamente tratado por numerosos filósofos. Desde Miguel Unamuno, quien aseguraba que el deseo de obtenerla es lo que motiva al ser humano a mejorar cada día; hasta Pitágoras, quien presentó una idea bastante revolucionaria: la felicidad no la dan los objetos, sino educarse y encontrar el perfecto equilibrio individual. Una lección que, a pesar de su antigüedad, sigue siendo aplicable en la actualidad.
La sociedad contemporánea basa su éxito, en muchas ocasiones, en cosas tan banales como conseguir el último dispositivo electrónico o seguir las últimas tendencias de moda. Un estilo de vida que deja atrás cuestiones tan importantes como la búsqueda de conocimientos con los que nutrir la mente y crecer como personas, algo que ya podía entreverse en la Antigua Grecia.
Motivado por la preocupación de que sus contemporáneos cayeran en esta filosofía de vida marcada por el consumismo, Pitágoras dejó una frase que acabaría convirtiéndose en una de sus reflexiones más célebres: "Una vida de éxito no se logra comprando cosas, sino nutriendo la mente". Un estilo de vida que marcó la carrera de este popular filósofo, logrando ser uno de los más estudiados en las escuelas y universidades.
Desde su juventud, Pitágoras de Samos buscó ampliar sus conocimientos
La historia de Pitágoras de Samos está rodeada de misterio y de leyendas. Se cree que nació en torno al año 570 a. C. en una familia de comerciantes de Samos, una isla situada en Grecia. No obstante, motivado por su deseo de conocimientos abandonó su tierra natal para viajar por la Antigua Grecia y diferentes tierras bárbaras, según explican en "National Geographic".
Entre los destinos de sus múltiples viajes se encuentra Egipto, una tierra que fascinaba a los griegos debido a su cultura y conocimientos y de la cual acabaron adoptando diferentes conceptos e ideas, incluyendo su filosofía. Un recorrido que le aportó las experiencias y lecciones necesarias para fundar su propia escuela de pensamiento, el "Semicírculo de Pitágoras", en donde enseñaba matemáticas y observación del cielo.
Sus grandes conocimientos le llevaron a ganarse una gran fama entre los estudiosos de la Antigua Grecia, muchos de los cuales acabaron siendo sus discípulos y venerando a su figura. Mientras, Pitágoras dedicaba su tiempo al estudio de la geometría y de la aritmética, dando como resultado fórmulas que se siguen utilizando hasta el día de hoy como el clásico Teorema de Pitágoras.
Su doctrina filosófica recuerda que lo material se puede perder, pero el conocimiento no
A pesar de su amor por los números, también se le atribuyen algunas frases y reflexiones relacionadas con la búsqueda de la felicidad. Estas aparecen recopiladas en los denominados 'Versos de Oro', una recopilación de textos en los que aparece plasmada su doctrina y que es considerada como un camino práctico hacia el éxito y la sabiduría.
En sus líneas, el filosofo recuerda que "la felicidad consiste en alcanzar ese equilibrio interior", solo logrado mediante el estudio y la cultivación del alma. Por ello, rechaza cualquier idea que considere la riqueza material o el estatus social como una forma de lograr el éxito personal, asegurando que estas cuestiones son volátiles y pueden perderse en cualquier momento.
"No consideres como tuyas las cosas que la fortuna te da y que la fortuna te puede quitar. El verdadero éxito es adquirir los bienes de la mente, que permanecen siempre". Asimismo, recuerda que este nivel de conocimientos no se puede lograr si no se cuidad del cuerpo de la manera adecuada, por ello, insta a sus discípulos a darle "bebida, comida y ejercicio en justa medida". Una fórmula con la que alcanzar el verdadero éxito y felicidad de la vida.