Erling Haaland lo hizo otra vez en el Mundial 2026: vea cómo le anotó un gol fuera de la cancha a Inglaterra
Erling Haaland empezó a jugar el partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre Inglaterra y Noruega con varias horas de antelación y es que si hay alguien que sabe exactamente cómo dominar ese terreno es él.
Porque a todas luces, este partido es especial para el delantero de 25 años, porque va mucho más allá de lo deportivo.
Se trata de un choque directo contra su país de nacimiento, contra sus propios compañeros de vestuario en el Manchester City y contra la selección que lo pretendía.
Fiel a su estilo irreverente, Erling Haaland ya empezó a disputar el encuentro fuera de la cancha, quitándose la presión de encima —y quitándosela a toda Noruega—, tirándosela por completo al rival de una manera que muchos ya catalogan como una cábala. Y lo hizo ante la prensa.
Tras la histórica eliminación a Brasil con un doblete suyo, el atacante volvió a aplicar la misma fórmula psicológica que le dio resultado ante la Canarinha.
Haaland le endosó el papel de favorito absoluto al oponente. Durante la conferencia de prensa previa al entrenamiento en Miami, el atacante afirmó que todos deberían mantenerse humildes, pero remató asegurando que los ingleses deben estar seguros de que van a progresar porque, al fin y al cabo, son Inglaterra.
La frase no pasó inadvertida, especialmente porque en la vereda de enfrente estarán caras muy conocidas para él, como Nico O’Reilly, Elliot Anderson y John Stones, futbolistas con los que convive día a día en la Premier League.
Esta particularidad histórica vuelve inevitable el morbo del cruce. Haaland nació en Leeds mientras su padre, Alf-Inge Haaland, jugaba para el Leeds United.
Aunque el entonces seleccionador inglés Gareth Southgate admitió en su momento que la federación siguió de cerca su evolución, el delantero jamás dudó de su bandera.
Su familia regresó a Noruega a los tres años, donde se crió y se formó, sosteniendo siempre que representar al país escandinavo era su camino natural.
Ahora lidera a una Noruega que vive días de absoluta locura, ya que el país no clasificaba a una Copa del Mundo desde 1998 y nunca en su historia había alcanzado los cuartos de final.
Con siete goles en el Mundial 2026, Erling Haaland se encuentra en la pelea de artilleros junto a estrellas de la talla de Lionel Messi y Kylian Mbappé, pero es que el impacto del vikingo se mide hoy más allá de las estadísticas.
Lejos de las respuestas prefabricadas, lo ocurrido con Tim Payne gracias a un influencier, o el efecto Vozinha, el atacante también se ha vuelto viral gracias a publicaciones espontáneas en redes sociales, llenas de humor y videos cotidianos.
Como pasó en las últimas horas cuando el famoso DJ noruego Kygo cumplió una promesa y lanzó un remix de una vieja y divertida grabación que Haaland hizo en su adolescencia, alcanzando de inmediato el primer puesto de lo más escuchado en Spotify en Noruega.
Curiosamente, al ser consultado por el momento que más lo ha marcado en la cita mundialista, el goleador no eligió la reciente hazaña ante Brasil, sino el debut frente a Irak.
Explicó que pisar por primera vez el campo de juego de una Copa del Mundo fue una sensación difícil de asimilar y uno de los grandes objetivos que perseguía desde niño.
“El simple hecho de poder jugar en el Mundial es para mí un honor enorme. Era un gran objetivo en mi carrera. Así que poder estar aquí y jugar en el escenario más grande con mis amigos noruegos contra los mejores equipos del mundo es verdaderamente especial”, resaltó.
Ese recorrido ayuda a entender por qué Noruega vive días que parecen irrepetibles, así como le pasó a Costa Rica en el ya lejano, pero inolvidable Brasil 2014.
Noruega encontró en Erling Haaland a un líder que combina goles, carisma y una popularidad que crece a la misma velocidad que avanzan los partidos.
Ahora queda el desafío más complejo. Del otro lado estará Inglaterra, el país donde nació el delantero y donde construyó buena parte de su carrera. El favorito, según insiste el propio Haaland, es el rival. Pero en la cancha cualquier cosa puede pasar este sábado y él lo sabe mejor que nadie.