La emoción de España justo antes del pitido final ante Francia: llora Baena, el abrazo de Olmo y Gavi, los saludos de De la Fuente...
El partido de España contra Francia fue histórico para el fútbol nacional. Era la segunda vez que la selección disputaba las semifinales del Mundial y es uno de esos encuentros que se quedará en la memoria colectiva, por la entidad del rival, que había estado pletórico todo el torneo, y por el premio, que es optar a bordar la segunda estrella en la camiseta, volver a la final dieciséis años después.
España marcó dos goles y después supo contener -y antes también- la reacción de un oponente que tenía en sus filas a futbolistas como Mbappé, Olise, Dembélé, Barcola, Doué, Cherki...
Hubo un pequeño arreón de los galos en el descuento, pero España hasta pudo celebrar el triunfo con algo de antelación, porque la ventaja era de dos tantos. Cuando quedaban unos segundos, ya estaba claro que el triunfo no se iba a escapar.
Luis de la Fuente fue saludando a todos los futbolistas que estaban en el banquillo: Baena, Pino, Pubill, Gavi, Grimaldo....
Precisamente en ese banquillo se vivieron momentos de emoción.
Álex Baena, que de nuevo fue titular, se tapaba la cara para llorar, con Fabián al lado, ya relajado. Dani Olmo se levanta y abraza a Gavi, que saca los puños. Tanto Pedro Porro como Cubarsí definieron la sensación general: “Es de familia desde el principio”. Y si además se va ganando, pues ese sentimiento crece.