El impactante relato del campeón de surf de Costa Rica que sobrevivió a accidente: ‘Mi ángel me cuidaba’
Aquel sábado de enero de 2025, Óscar Urbina Abarca tomó su motocicleta y fue a buscar a su hermano para ver las peleas de la WFC. Eran las 7 p. m. y viajaba despacio, en medio del calor y el bullicio de la gente, propios de la vida nocturna de Jacó.
El hoy campeón del Circuito Nacional de Surf 2026 jamás imaginó que esa noche estaría entre la vida y la muerte y que, de no ser por lo que él atribuye a un milagro, posiblemente habría fallecido en un accidente de tránsito o quedado con secuelas mucho más graves que lo habrían alejado del deporte que tanto le apasiona.
El surfista, oriundo de Puerto Viejo de Talamanca, había estado muy cerca del título durante los últimos años. Sin embargo, la pandemia del covid-19, el accidente de tránsito que sufrió a principios de 2025, así como otras situaciones, frenaron sus posibilidades de alzarse con el máximo galardón del surf costarricense.
Por esa razón, al coronarse campeón en este 2026, no puede dejar de recordar aquella experiencia que le cambió la vida, fortaleció su fe en Dios y le enseñó que la resiliencia tiene su recompensa cuando no se renuncia a los objetivos.
“Sin duda, el día del accidente sucedió algo muy espiritual. Momentos antes de que ocurriera vi un pájaro volar muy bajo frente a mí, lo cual llamó mi atención. Al instante escuché una voz que me decía: ‘¡Brinca, brinca!’. Instintivamente brinqué y, en ese momento, choqué contra el auto que se me atravesó en la carretera”, recordó Urbina.
Óscar confesó que el impacto fue muy fuerte. Como consecuencia, perdió un dedo del pie izquierdo, el cual se fracturó en cuatro partes, además de sufrir la ruptura de un tendón, por lo que tuvo que permanecer varios meses hospitalizado y en recuperación.
Un propósito en la vida
No obstante, el monarca del surf costarricense atribuye a una “intervención divina” el haberse salvado de morir y poder cumplir su anhelo de convertirse en el mejor surfista del Circuito Nacional de Surf, título que conquistó el pasado 13 de julio.
“Donde yo escuché esa voz, simplemente brinqué. Fue mi ángel el que me salvó de una tragedia. Si yo hubiera seguido en mi moto y no le hago caso a esa voz, a mi ángel que me cuidaba, habría chocado de frente, exponiendo todo mi cuerpo. Habría muerto o quedado con lesiones mucho más graves”, destacó Urbina.
El deportista limonense confesó que, pese al accidente y a lo dolorosa que fue la experiencia, desde ese momento supo que no solo había recibido una nueva oportunidad para vivir, sino también para alcanzar los objetivos personales por los que siempre había luchado.
“Aquel día todo pasó demasiado lento. Simplemente ese ángel me cuidó. Siempre he luchado por ser surfista profesional y Dios me dio una nueva oportunidad. Fue como decir: ‘¡Mae, aprenderás una lección, pero no te voy a quitar la oportunidad de tu vida!’. Fueron muchas cosas demasiado fuertes, pero logré salir adelante a pesar de todo”, recalcó Urbina.
Óscar, de 26 años y quien se desempeña como instructor y guía de surf, explicó que todo lo vivido le permitió disfrutar aún más de su campeonato, pues aseguró que nunca perdió la fe de alcanzar el galardón con el que siempre había soñado.
“Talamanca me ha dado muchas oportunidades en mi deporte e iniciar ganando la primera fecha del Circuito, en casa, en una ola que conocía muy bien, me llenó de confianza. Me preparé solo un mes para competir en la primera fecha, porque venía saliendo del accidente. Dejé que todo fluyera, le pedí a Dios y di lo mejor en cada parada del torneo. Y bueno, aquí estamos: somos campeones nacionales”, declaró Urbina.