Las obras del tramo norte de la línea tres del metro afrontan ya su segunda fase con la vista puesta en la próxima adjudicación del cuarto subtramo, comprendido entre la Macarena y la avenida de María Auxiliadora, lo que supondrá la introducción de los trabajos en plena Ronda Histórica , una de las principales arterías de Sevilla, cargada de patrimonio histórico. Este cuarto subtramo cuenta con un trazado de 1.064 metros que discurre íntegramente soterrado por la Ronda Histórica, entre el entorno de la calle Muñoz León y los Jardines del Valle, antes de la intersección con la calle Doctor Relimpio. Es decir que su trazado transcurre en el entorno de monumentos como la muralla de la Macarena, el Convento de Capuchinos o la iglesia de San Hermenegildo. Este subtramo contará además con dos estaciones. La estación Macarena estará ubicada al inicio de la calle Muñoz León, en un espacio condicionado por la estrechez de la sección viaria y l a proximidad de la muralla almohade de la Macarena , con todo lo que ello comporta en materia de cautelas arqueológicas y protección del patrimonio histórico. Tendrá una longitud de 117 metros, una anchura superior a los 20 metros en la zona de vestíbulo y una profundidad aproximada de 12 metros respecto al nivel del suelo. La estación Capuchinos, de otro lado, se situará entre las calles Maestro Quiroga y Cruz Roja. Contará con una longitud de 116 metros y una profundidad de 12 metros. Esta obra en su conjunto, la del cuarto subtramo, cuenta con un presupuesto de más de 164 millones de euros y cofinanciación de fondos europeos. En cuanto al quinto subtramo, cuyas obras serán licitadas previsiblemente antes de que finalice el año; su trazado discurre por las avenidas de María Auxiliadora, Recaredo y Menéndez Pelayo , siguiendo el recorrido de la Ronda Histórica. Incluirá también dos estaciones, las de María Auxiliadora y la de Puerta de Carmona, de nuevo en un entorno altamente sensible en materia arqueológica y de patrimonio histórico, con enclaves como la Capilla de los Ángeles o la parroquia de San Roque. Y en lo que respecta al sexto y último subtramo, que podría ser licitado ya a comienzos de 2027, su diseño está pensado para prolongarse desde la avenida de Menéndez Pelayo hasta la avenida de la Borbolla, incluyendo dos estaciones. Serán las de los Jardines de Murillo y del Prado , donde conectará con la línea uno del metro, estrenada en 2009, contando con la intermodalidad implícita en la parada de tranvía que se alza en este mismo entorno. Estos subtramos discurrirán así por unos tres kilómetros, cerca de espacios protegidos como los Jardines del Valle y su lienzo de muralla o el Paseo de Catalina de Ribera, entre otros.