El Ayuntamiento de Sevilla va a externalizar el servicio de mantenimiento de todas las instalaciones del sector occidental de la Fábrica de Artillería , espacio adscrito al Instituto de la Cultura y de las Artes de Sevilla (ICAS). El valor del contrato asciende a los 1.700.000 euros y tendrá vigencia por cuatro años. El plazo de presentación de ofertas finaliza el 19 de agosto, por lo que habrá estado disponible durante algo más de un mes. Desde su reapertura (en parte) en octubre de 2023, el histórico edificio alberga el llamado Centro Magallanes , gestionado a su vez por el ICAS, organismo que programa, coordina y promocionar la oferta cultural y los espacios escénicos municipales, entidad que durante años se ha visto envuelta en problemas de burocracia. Esto, sumado a la gran superficie que ocupa, dificulta que sea el propio organismo el que pueda llevar a cabo el mantenimiento de la infraestructura. Así lo indica el pliego de licitación del contrato publicado hace algunas semanas. Así, el funcionamiento de este edificio «confiere una carga administrativa, económica, operativa y funcionalmente de muy difícil asunción por parte del ICAS». Principalmente, porque dicho instituto «no dispone de medios materiales y humanos para la realización de este servicio». Por otro lado, la Fábrica de Artillería por su dimensión (de momento 9.000 metros cuadrados de espacios útiles y más de 2.000 metros cuadrados de instalaciones), así como por la especificidad y complejidad de sus instalaciones técnicas, entre otras, las de climatización, de intrusión, de extinción de incendios, del centro de transformación, de comunicaciones, etc., precisa de un mantenimiento dedicado y exclusivo con una dotación personal y de recursos concreta. Cabe recordar que este inmueble, antigua fundición de cañones, está catalogado como Bien de Interés Cultural desde hace décadas. Esta licitación para hacerse cargo del mantenimiento del lado oeste del edificio corre paralela a la preparación para la rehabilitación de la parte este , esto es, la segunda fase de un proyecto que por fin se desatascó durante el gobierno de José Luis Sanz. Si para la primera fase la inversión fue en aumento hasta alcanzar los 24,5 millones de euros, para esta nueva etapa se necesitará de un presupuesto similar, según adelantó ABC el pasado octubre, cuando se cumplía un año de la inauguración del espacio con una muestra sobre los hermanos Machado cuyo acto de apertura presidió el Rey Felipe VI. Así, principios de este 2026, la Gerencia de Urbanismo licitó la redacción del proyecto para la adaptación de las naves neoclásicas, la fundición antigua y la nueva (la catedral), el taller de herramientas y el cuerpo noroeste de la fachada principal. La idea es que estos espacios también se dediquen a un uso cultural, habida cuenta del grado de satisfacción con las múltiples actividades organizadas hasta la fecha tras la remodelación. Por ejemplo, el próximo mes, la Fábrica de Artillería será una de las sedes de la Bienal de Flamenco. La preparación de este plan deberá incluir el levantamiento planimétrico de los espacios afectados, el estudio patológico de las estructuras y la definición constructiva, funcional y normativa de las obras. Unos trabajos que, previsiblemente, no comenzarían hasta el próximo mandato.