Un vigilante de seguridad ha sufrido una agresión el pasado lunes por la noche en el hospital Virgen del Rocío , en Sevilla. Los hechos se produjeron tras la llegada al centro de una joven en estado inconsciente acompañada por tres hombres. Ante la gravedad de su estado, la paciente tuvo que ser trasladada al cuarto de parada para recibir la atención sanitaria necesaria. Los individuos intentaron acceder al interior de la zona asistencial, pero el guardia les indicó que no estaba permitido. Ante la negativa, uno de los hombres agredió al trabajador , estampándolo contra una caja de protección para incendios. La situación provocó un altercado que pudo ser controlado gracias a la presencia en el lugar de dos miembros de la Policía Nacional que se encontraban custodiando a otro paciente. Tras intervenir de forma inmediata, los agentes se enfrentaron a los agresores y finalmente procedieron a la detención de los tres. En relación a ello, UGT ha emitido un comunicado de prensa condenando la situación: «queremos poner de manifiesto que esta vez la situación tuvo un desenlace favorable gracias, fundamentalmente, a la presencia circunstancial de la Policía Nacional. De no encontrarse los agentes en el centro en ese momento, los agresores podrían haber abandonado las instalaciones antes de que se pudiera producir su identificación y detención, dejando nuevamente al trabajador agredido en una situación de absoluta indefensión. No podemos convertir la presencia casual de la Policía en el hospital en el único mecanismo de protección de nuestros trabajadores». La organización sindical insiste en que «no basta con actuar después de que se produzca una agresión. Es necesario anticiparse, evaluar los riesgos y establecer medidas preventivas que eviten que los trabajadores tengan que poner en peligro su integridad física para garantizar el normal funcionamiento de la asistencia sanitaria».