Rusia y Ucrania intercambian cadáveres mientras se recrudecen los ataques contra civiles: más de 2.000 en lo que va de año
Rusia y Ucrania intercambiaron este jueves cuerpos de fallecidos en la guerra, con la entrega de 261 cadáveres por parte de Moscú y de 24 en el caso de Kiev, informó el diario ruso RBC citando al diputado ruso Shamsail Saralíev, representante de cuestiones de la llamada Operación Militar Especial.
La última vez que ambos bandos intercambiaron cadáveres fue el 16 de julio, cuando Ucrania entregó 31 cuerpos a cambio de 501 entregados por Rusia, recuerda la agencia Efe.
Estos intercambios constituyen uno de los pocos ámbitos en los que se mantienen los contactos entre Moscú y Kiev después de que las negociaciones para tratar de poner fin al conflicto quedaran paralizadas a finales de febrero, cuando Estados Unidos, mediador en el proceso, pasó a centrar su atención en la guerra de Irán. Los contactos humanitarios incluyen también la devolución de niños separados de sus familias por la guerra.
Mientras tanto, la muerte de civiles se ha incrementado dramáticamente en los últimos meses tanto en la retaguardia rusa como en la ucraniana, en un contexto de recrudecimiento de los ataques y estancamiento de las negociaciones de paz, informa Efe.
Más de 2.000 civiles muertos
Según datos del Conflict Intelligence Team (CIT), un grupo ruso independiente, en los primeros siete meses del año han muerto más de 2.000 civiles rusos y ucranianos en bombardeos aéreos y ataques con drones y artillería.
En Ucrania han fallecido 1.695 personas en las regiones bajo control de Kiev, un 25% más que en el mismo periodo del año pasado, mientras que otras 12.515 resultaron heridas.
En las regiones rusas, sin contar los territorios ocupados y Crimea, anexionada en 2014, el saldo es de 327 muertos, frente a los 145 registrados en 2025, más del doble. Además, 2.366 personas resultaron heridas.
El CIT precisa que más de dos tercios de los fallecidos se produjeron en ataques aéreos rusos contra territorio ucraniano, lo que evidencia las crecientes dificultades de Kiev para proteger su espacio aéreo.
En 2025, según la misma fuente, murieron 2.919 civiles y otros 17.775 resultaron heridos. La ONU, que tiene un acceso limitado a las zonas afectadas, sitúa en unos 16.000 los civiles muertos desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.
Dos recientes bombardeos rusos contra Kiev y su región adyacente dejaron 50 muertos, mientras que un ataque contra la región rusa de Tatarstán causó 13 fallecidos y la explosión de un dron en una playa del mar Negro provocó la muerte de siete bañistas.
Ante esta escalada, el papa León XIV llamó desde la plaza de San Pedro a Moscú y Kiev a evitar los ataques contra objetivos civiles y la muerte de "personas inocentes", así como a respetar el derecho humanitario.
"La guerra solo engendra más guerra y causa un sufrimiento inmenso. Es hora de detener la espiral de violencia y dar paso a la diplomacia y el diálogo para allanar el camino hacia la paz", condenó el pontífice.
Putin rechaza una tregua aérea y Zelenski pide más misiles
El presidente ruso, Vladímir Putin, acusa a Kiev de terrorismo y ha respondido incrementando la cantidad y magnitud de los ataques contra infraestructuras ucranianas, especialmente en Kiev y la costa del mar Negro.
Putin también ha rechazado la propuesta ucraniana de una tregua aérea, al considerar que los ataques rusos son más efectivos, mientras el descontento de los rusos con la marcha de la guerra alcanza, según encuestas, sus niveles más altos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, insiste entretanto en que Estados Unidos suministre a su país más interceptores de misiles balísticos Patriot, una petición ante la que se resiste el presidente estadounidense, Donald Trump.
"Este año tenemos dos veces y media menos interceptores que en 2025. Rusia tiene el doble de misiles balísticos al mes que antes", señaló Zelenski este jueves en una entrevista con CNN.
Si Estados Unidos "nos vende el 5 %, superaremos el invierno y salvaremos vidas. Si pueden vendernos el 10 %, destruiremos todos los misiles balísticos rusos. Yo tengo el 1 %", explicó.
En la reciente cumbre de la OTAN, Trump aseguró a Zelenski que otorgaría a Ucrania la licencia necesaria para fabricar por su cuenta misiles Patriot, aunque días después dijo que no lo tenía claro.
Los ataques, mientras tanto, continúan. Dos personas murieron este jueves, el maquinista y su ayudante, en un ataque contra un tren de pasajeros en la región ucraniana de Odesa.
A su vez, drones ucranianos alcanzaron un polígono industrial y un almacén de comercio electrónico en la región rusa de Bashkiria, a unos 1.200 kilómetros al este de Moscú. El objetivo, según medios independientes, era una de las mayores refinerías de Rusia, propiedad del gigante Gazprom.
Estos ataques han provocado una segunda ola de déficit de combustible en Rusia, con colas en las gasolineras y la necesidad de importar gasolina de India, uno de los principales compradores de hidrocarburos rusos.