El peaje del agosto taurino: cornadas y lesiones condicionan los compromisos del escalafón
El denso calendario de mediados de agosto ha vuelto a recordar la factura física que exige la temporada taurina en su momento de máxima actividad. La actividad en los ruedos de España y Francia durante los últimos días ha dejado un reguero de intervenciones en las enfermerías y varios nombres propios obligados a cortar sus compromisos de forma drástica, evidenciando el riesgo implícito que entraña el choque directo con el toro en cada tarde.
Entre los frenazos más significativos figura el del novillero Álvaro Serrano, quien deberá permanecer al menos tres semanas en reposo absoluto tras el violento percance sufrido el 15 de agosto en Dax. Las pruebas realizadas al madrileño han confirmado una fractura estable en la vértebra L5 que, a pesar de descartar complicaciones neurológicas, le mantendrá inmovilizado con faja ortésica, forzándole a interrumpir su campaña justo en el tramo central del verano.
El propio ruedo de la localidad francesa también fue escenario de la durísima voltereta encajada por Víctor Hernández frente a un ejemplar de Santiago Domecq. Aunque el parte inicial solo reflejó un varetazo en la tibia derecha, las molestias cervicales obligaron a fijarle un collarín a la espera de someterse a una resonancia magnética en España, un percance que ya le impidió hacer el paseíllo este domingo en la feria burgalesa de Roa de Duero.
Las cornadas también han hecho mella en el escalafón de plata y de matadores. En Guijuelo, el subalterno Vicente Herrera, de la cuadrilla de Marco Pérez, cayó herido de gravedad en el sexto de la tarde tras resbalar al intentar ganar la seguridad del burladero, sufriendo una trayectoria ascendente de diez centímetros en la región glútea. Por su parte, el portugués João D’Alva vivió un dramático trago en Cenicientos al ser prendido por la zona genital al entrar a matar a un oponente de La Machamona, precisando traslado hospitalario urgente por desollamiento escrotal.
En esa misma zona sufrió un feo percance David Fandila "El Fandi" mientras realizaba un quite en Baeza, aunque la dolencia calificada como menos grave no impidió al granadino reaparecer 24 horas después en Guijuelo para salir por la puerta grande. Cierra la nómina de lesionados el rejoneador Sergio Pérez de Gregorio, quien resultó descabalgado violentamente en Huesca tras el derrote de un toro de Luis Albarrán a su caballo "Lambrusco"; el equino apenas sufrió un hematoma, pero el torero a caballo padece una fractura en la cabeza del peroné pendiente de un estudio de ligamentos.