10 razones para que un costarricense visite Estrasburgo, la nueva casa de Jeyland Mitchell
Cuando se piensa en ciudades europeas hermosas, es imposible obviar Estrasburgo, que aunque está en Francia, tiene una curiosa historia totalmente ligada a Alemania. Esta es la nueva casa del futbolista costarricense Jeyland Mitchell, quien recién fue adquirido por el Racing Club de Strasbourg.
Visité Estrasburgo en el 2021, apenas empezó a abrirse Europa en plena pandemia. Estas son 10 razones por las que un costarricense debería explorarla, más allá del fútbol.
1-Ciudad francesa con muchos tintes de Alemania
Estrasburgo se encuentra en Alsacia, en el noreste de Francia y muy cerca de Alemania.
Su historia explica buena parte de su personalidad. La ciudad pasó por diferentes períodos bajo dominio francés y alemán, algo que todavía puede percibirse en su arquitectura, su gastronomía y hasta en algunos nombres.
Por eso, caminar por Estrasburgo puede resultar diferente a recorrer otras ciudades francesas.
Es Francia, pero con una fuerte personalidad alsaciana y centroeuropea.
2-Centro histórico de cuento de hadas
El corazón de Estrasburgo es la Grande Ile, una isla formada por el río Ill y sus canales que alberga el centro histórico de la ciudad.
La Grande Ile fue declarada Patrimonio Mundial de la Unesco en 1988 y conserva una extraordinaria concentración de edificios históricos. Caminar por sus calles permite encontrarse con plazas, iglesias, casas de entramado de madera y edificios que recuerdan la larga historia de la ciudad.
3-Catedral de las más impresionantes de Europa
La Catedral de Notre-Dame de Estrasburgo domina el centro de la ciudad, que destaca por su arquitectura gótica y por el característico color rosado de la piedra utilizada.
Su torre alcanza los 142 metros de altura y durante siglos fue uno de los edificios más altos del mundo. Lo más llamativo es recorrer las calles del centro y encontrarse de repente con la enorme fachada de la catedral.
4-Petite France, un fascinante barrio
Este sector del centro histórico está atravesado por canales y conserva numerosas casas tradicionales de entramado de madera.
Allí vivieron pescadores, molineros y curtidores. Hoy es una de las zonas más agradables para caminar, tomar fotografías y sentarse en alguno de sus restaurantes.
5-Una de las capitales políticas de Europa
Estrasburgo no es solamente una ciudad histórica y turística, sino también uno de los grandes centros políticos de Europa. La ciudad alberga el Parlamento Europeo, institución que celebra allí sus sesiones plenarias, además del Consejo de Europa y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
6-Una ciudad para caminar y andar en bicicleta
Una de las ventajas de Estrasburgo es que su centro histórico se presta perfectamente para recorrerlo a pie. También es una ciudad con una fuerte cultura ciclista y una amplia red de infraestructura para bicicletas.
Otra alternativa para conocerla es navegar por los canales y el río Ill para obtener una perspectiva diferente de las casas tradicionales, los puentes y algunos de los edificios históricos.
7-Gastronomía sorprendente
La comida es otra muestra de la mezcla cultural de Alsacia, pues el visitante encontrará platos que tienen influencia francesa y alemana.
Entre los más conocidos están la choucroute alsaciana, la flammekueche —una especie de masa muy delgada cubierta tradicionalmente con crema, cebolla y tocino— y el baeckeoffe, un guiso preparado con diferentes carnes, papas y vegetales.
También aparecen los pretzels y los vinos producidos en Alsacia.
Para conocer esta gastronomía tradicional existen los llamados Winstub, restaurantes típicos de la región.
8-Navidad espectacular
Hay una época en la que Estrasburgo adquiere una personalidad todavía más especial: diciembre.
La ciudad es famosa por su mercado navideño, cuya historia se remonta a 1570.
Durante la temporada navideña, las calles y plazas del centro histórico se llenan de luces, decoraciones, puestos de comida y productos tradicionales.
Para un costarricense acostumbrado a vivir la Navidad en un clima tropical, encontrarse con una ciudad europea histórica cubierta de iluminación y decoración navideña puede convertirse en una experiencia completamente diferente.
9-Opción de combinar con otros destinos
La ubicación de Estrasburgo es otra de sus grandes ventajas.
La ciudad está en una zona fronteriza que permite explorar Alsacia y acercarse fácilmente a Alemania.
El visitante puede utilizarla como punto de partida para conocer otros pueblos y ciudades de la región, además de combinar el viaje con destinos de países vecinos.
Eso significa que un viaje a Estrasburgo no necesariamente tiene que limitarse a conocer una sola ciudad.
En mi caso, llegamos desde Friburgo, Alemania, y luego salimos hacia Basilea, Suiza.
10-Conexión desde Costa Rica
Los vuelos directos a París (Francia) y Fráncfort (Alemania) le facilitarán visitar Estrasburgo, donde también puede llegar desde otras partes de Europa en vuelos de bajo costo.
Consejos para visitar Estrasburgo
1-Reserve hospedaje con meses de anticipación, especialmente en Navidad.
Si el centro está lleno, hay barrios y municipios conectados mediante tranvía.
2-Si puede, visite la ciudad entre semana.
Los fines de semana y días festivos suele estar abarrotada.
3-Dedíquele al menos dos días completos.
En un día se pueden conocer los principales atractivos, pero dos o tres días son ideales para hacerlo con calma.
4-Explore más allá de la Catedral y Petite France.
Vale la pena visitar también visitar la Neustadt y el barrio europeo. Así se entiende la mezcla entre la ciudad histórica y la ciudad moderna.
5-Lleve zapatos cómodos.
En Estrasburgo se camina muchísimo.
6-Si va en diciembre, prepárese para el frío.
La oficina de turismo de Estrasburgo recomienda abrigo, bufanda, guantes, gorro y calcetines calientes.