Pogacar abandona la Vuelta
Tadej Pogacar decía que no con la cabeza mientras trataba de subirse a la bicicleta. Era una etapa tranquila, casi un paseo camino de la playa de Xeraco hasta que el líder de la carrera, el esloveno, se fue al suelo. Iba en el grupo cuando hizo un movimiento a la derecha y se fue al suelo. Se quedó sentado sobre el asfalto con fuertes gestos de dolor. Se quejaba del codo y del hombro, donde la sangre que manaba de una profunda herida revelaba la gravedad de la caída.
Un médico lo atendió de manera inmediata, le limpió la herida mientras estudiaba el alcance de los daños. Pogacar amagaba con subirse otra vez a la bici, pero no podía. Matxin, el mánager de su equipo, acudió a arroparlo. Pero Tadej en lugar de a la bici se subió a una ambulancia con el brazo en cabestrillo.
Quedaban 32 kilómetros para el final de la octava etapa de una Vuelta que parecía terminada desde hace días. Y, de repente, vuelve a empezar.