El comunicado que el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, publicó sobre el traslado de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, de Torreciudad, como escribió mi colega Navarro Pareja, convierte definitivamente el caso Torreciudad en el caso Pérez Pueyo. El obispo, en ese escrito, utiliza públicamente conversaciones y documentos privados del Papa Francisco -algo inédito no sólo en la Iglesia-; minusvalora el trabajo destinado a resolver el conflicto del Comisario Pontificio, monseñor Alejandro Arellano, nombrado por el Papa Francisco; niega que él tenga unos documentos que debiera tener, que el Opus Dei ha hecho públicos a bombo y platillo; y condiciona su futuro como obispo de esa diócesis, con argumentos entre emotivistas y populistas, amenaza con presentar la dimisión, sino se hace lo que él quiere. ¿Es este un ejemplo de cómo debe actuar un obispo de la Iglesia católica? Bien sé qué citar del Concilio Vaticano II sobre esta cuestión, pero no lo voy a hacer. Resulta difícil explicar cómo en torno a un santuario de referencia mundial que tantos frutos espirituales ha traído, a una imagen venerada por miles de personas en todo el mundo, se monta un lío de esta naturaleza. A nadie se le esconde cómo ha sido, es y, sin duda, será el Opus Dei, incluso cuando el obispo ya no esté en Barbastro. Las personas pasan, las instituciones permanecen. A no ser que de lo que se trate aquí no sea inicialmente de un problema sobre la propiedad y uso de un edificio sagrado, y de una imagen, sino del experimento de cómo un obispo entiende el ejercicio del ministerio episcopal con una institución que tiene un centro espiritual vital en su territorio y que está inmersa en un proceso inducido de cambio desde el pontificado de Francisco. El derecho salvaguarda la verdad y la justicia. ¿Hubiera actuado el obispo de la misma forma, en toda esta historia, si estuviéramos hablando de una Congregación religiosa u otra realidad de Iglesia? Después de más de tres años, lo que cabe es que alguien haga algo para salvar al obispo, también de sí mismo.