La «batalla» de los vecinos del barrio de San Juan, en la capital vallisoletana, ha finalizado esta semana con la inauguración de la arquería en la plaza. Fue hallada en 2016 junto a una casona de una finca abandonada muy próxima a la cercana localidad de Simancas y tras diez años de trámites burocráticos luce ya rehabilitado un trocito de patrimonio datado en el siglo XVII que está declarado como Bien de Interés Cultural por su blasón de orden mercenaria. Óscar Burón es el técnico del Ayuntamiento que ha trabajado durante años para hacer realidad el deseo de los residentes de la zona. Establece los orígenes de esta historia en una «labor de investigación alrededor de la ciudad» con la...
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