España cerró la primera jornada del Gran premio Rolex de Suiza en cuarta posición del Grupo A, empatado a cinco puntos con Francia, tras una tarde marcada por el viento ligero y unas condiciones extremadamente exigentes para los F50. El equipo español, liderado por Diego Botín, logró un tercer y un cuarto puesto en las dos mangas disputadas, mientras que la tercera regata tuvo que ser cancelada por la progresiva caída del viento y queda pendiente para este domingo. La jornada comenzó con una buena salida del F50 español, aunque una penalización por una subida y bajada excesiva de los foils obligó al equipo a ceder 20 metros apenas iniciada la primera manga. Un contratiempo importante en un campo de regatas ya de por sí complicado, pero que España supo minimizar. Tras pasar la primera boya en tercera posición, el equipo mantuvo el puesto durante el resto de la regata, navegando por detrás de Suecia y Alemania. Sin asumir riesgos innecesarios y con una navegación consistente, el barco español cruzó la línea de llegada en tercera posición, sumando cinco puntos. La segunda manga presentó una batalla más abierta desde los primeros metros. España volvió a protagonizar una buena salida y se situó inicialmente en el grupo delantero junto a Francia y Brasil. Sin embargo, el paso hacia la puerta 2 supuso un revés para el equipo español, que perdió posiciones en un momento en el que mantener el F50 en vuelo se convirtió en una auténtica prueba de resistencia. Con el viento cayendo progresivamente, cada maniobra exigía un esfuerzo adicional a las tripulaciones. Joel Rodríguez tuvo que emplearse a fondo para mantener el barco volando, mientras el equipo español trataba de conservar velocidad y minimizar las pérdidas. Finalmente, España terminó cuarta. «Ha sido un primer día de carreras duro. Competir con tan poco viento siempre lo es, pero no deja de ser competición. La tensión está alta porque todo pasa muy lento, pero aun así hay que estar peleando cada metro y cada detalle. Hemos peleado bien durante el día; una pena el penalti en la primera salida. Aun así, estamos contentos con lo que hemos hecho. Está todo muy apretado y hasta la última prueba de mañana no se decidirá nada, así que vamos a por ello», explicó Diego Botín, caña del equipo español. La falta de viento impidió completar el programa previsto. El comité de competición decidió cancelar la tercera carrera del Grupo A cuando las condiciones ya no permitían garantizar una regata en condiciones, dejando para el domingo una manga que puede resultar determinante para definir los equipos que accederán a la final de Ginebra. Al término de esta primera jornada, Dinamarca, Suecia, Australia y Nueva Zelanda ocuparían provisionalmente las cuatro primeras posiciones del Grupo A, mientras España se mantiene al acecho, empatada con Francia. Todo queda, por tanto, pendiente de la última oportunidad de competir.