Hay colores que forman parte de nuestra historia y el azul de la lata de NIVEA Creme es, sin duda, uno de ellos. Una imagen que ha acompañado durante generaciones a millones de familias y que este año celebra un aniversario muy especial: cien años desde que este característico color se convirtió en una de las señas de identidad de la marca. Para esta celebración han contado con la participación de rostros conocidos como Carmen Lomana y Cristina Lora, ganadora de OT 2025, que han ejercido como ponentes compartiendo en primera persona su vínculo con un producto que ha pasado de generación en generación. Para Cristina Lora , el vínculo con la lata azul también viene de lejos. «Esta crema es herencia para mí. La utilizaban mis abuelos, pasó a mis padres y ahora la utilizo yo, que me encanta para cuando necesito un extra de glow. Para mí es impensable abrir el cajón de mi baño y no encontrarme un bote de NIVEA Creme. Es un producto que nunca falla», confesaba la cantante. Pero si hay algo que demuestra esta celebración es que detrás de un producto tan reconocible hay también una colección de recuerdos. Y Cristina Lora tiene los suyos muy presentes: «Estar con mi hermana jugando con las pelotas de NIVEA típicas de la playa y volver de la playa y echarte un poquito de crema para hidratarte y recuperarte del sol», relata. Han pasado unos meses desde que Cristina se alzara con la victoria en OT 2025 y la joven se encuentra inmersa en un proyecto que verá la luz el próximo año y que todavía no sabe si terminará convertido en un disco o en un EP. «Ya está súper encaminado y ya tengo el concepto y un poco el sonido y tal», adelanta. La exposición pública es uno de los grandes cambios a los que ha tenido que acostumbrarse. «Lo que más me ha costado ha sido que te conozcan por la calle», reconoce. «Al final es bonito porque es consecuencia de tu trabajo», asegura. «Si quieres ser cantante o si quieres ser artista, muchas veces conlleva eso». En cuanto a las redes sociales, reconoce que no es especialmente aficionada a detenerse en los comentarios, aunque sí disfruta mucho con los contenidos que los seguidores crean alrededor de OT y de sus concursantes. «Me gustan más, por ejemplo, los TikTok. Me hace muchísima gracia ver cosas de la academia», cuenta. Una afición que además comparte con sus compañeros de edición: «Nos enviamos siempre, pues mira este edit que han hecho en TikTok, cosas así más graciosas». La joven tiene claro que no quiere limitarse a una única disciplina. «Quiero hacer muchas más cosas, eso es lo que más claro tengo. No me quiero cerrar a la música o a la interpretación o a la tele. Yo quiero hacer todo», afirma. Y aunque la artista mira hacia delante, no tiene intención de renegar de la etapa que acaba de vivir. Cristina llegó a OT siendo además una gran fan del formato y asegura que no le molesta que el público continúe asociándola a la academia. «Como he sido tan fan, me encanta que me encasillen por mi paso por OT, porque ha sido la experiencia de mi vida», asegura. «Soy muy fan de otros triunfitos, así que no me parece nada negativo».