El mismísimo Stephen King tiene una recomendación para los amantes del terror. «¡Qué idea tan genial! ¿Y si alguien que puede oír (y a veces ver) a los muertos cayera en el suministro de agua de una ciudad y se descompusiera? ¿Y si, tras beber el agua, todos pudieran hacerlo?», escribió el escritor estadounidense en sus redes sociales. La historia que ha entusiasmado al autor de 'It' y 'El resplandor' llega a Netflix el 24 de septiembre en formato miniserie de cuatro episodios después de pasar por el Festival de San Sebastián. Se trata de 'Mis muertos tristes ', una ficción basada en varios relatos de la premiada escritora argentina Mariana Enríquez y dirigida por el cineasta chileno Pablo Larraín . Además del cuento que le da nombre, la narración se alimenta también de pasajes y personajes de otras obras de la autora, como ' Julie', 'Un lugar soleado para gente sombría' y 'Cuando hablábamos con los muertos ', para construir un relato en el que lo sobrenatural se mezcla con el terror cotidiano. La historia sigue a Ema, una médica recién jubilada interpretada por Mercedes Morán que puede ver y escuchar a los muertos. Su vida cambia con la llegada de su sobrina Julie, que también tiene una particular relación con el mundo de los fallecidos, y con el asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena, un barrio marcado por la violencia. A partir de ahí, aquello que hasta entonces parecía un don individual empieza a extenderse por la comunidad y los muertos comienzan a hacerse presentes. Pero los fantasmas de 'Mis muertos tristes' no representan un recurso fácil para provocar miedo. La propia Mariana Enríquez explica que en sus relatos representa «la memoria, aquello que vuelve todo el tiempo y que en muchos casos no se puede calmar porque tiene que ver con la injusticia». Más allá de una trama general, la autora plantea una pregunta abierta, sin respuesta: «¿Qué hacemos con esos fantasmas?» . El propio Pablo Larraín incide en esa conexión entre el terror y la realida d. Al hablar de la serie, el director señala que muestra «una ciudad, una pobreza, una violencia, gente y clases que han sido olvidadas». «El terror está en lo cotidiano», añade. Mariana Enríquez nació en Buenos Aires en 1973 y es autora de novelas como 'Nuestra parte de noche' (Premio Herralde de Novela en 2019), y de varios libros de cuentos, entre ellos 'Las cosas que perdimos en el fuego' y 'Un lugar soleado para gente sombría' . Su obra la ha convertido en una de las escritoras argentinas más conocidas internacionalmente y la ha coronado como la reina del terror gótico contemporáneo en español. 'Mis muertos tristes' no es la primera adaptación audiovisual de sus historias. 'Bajar es lo peor' llegó al cine en 2024 de la mano del director Francisco Márquez, mientras que 'La virgen de la tosquera', dirigida por Laura Casabé, llevó a la pantalla dos de sus cuentos y se estrenó en 2025. En la nueva miniserie de Netflix, la escritora ha participado en el proceso de llevar sus relatos a la pantalla junto al cineasta chileno y los guionistas Guillermo Calderón y Anastasia Ayazi . Aunque, antes de su estreno en la plataforma, 'Mis muertos tristes' pasó por el Festival de San Sebastiá n. La producción fue seleccionada para competir por la Concha de Oro y se convirtió en la primera serie de televisión que participa en la competición oficial del certamen. Para su presentación en Donostia, los cuatro episodios se proyectaron juntos como un largometraje de 187 minutos. La versión presentada en el certamen, sin embargo, no cambia nada de la historia. Según ha explicado Larraín, se trata esencialmente del mismo montaje, con la diferencia de los créditos finales de cada episodio. La otra piedra angular del proyecto es Pablo Larraín, uno de los directores chilenos más exitosos. Nacido en Santiago en 1976, comenzó su carrera con películas como 'Tony Manero' y 'Post Mortem' . En 2013 consiguió su primer hito con 'No', la primera película chilena nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa. Después llegarían títulos como ' El club', 'Neruda', 'Jackie', 'Ema', 'Spencer' y 'El Conde' . Dos de ellas también obtuvieron el reconocimiento de la Academia de Hollywood por el trabajo de sus protagonistas. Natalie Portman fue nominada a mejor actriz por interpretar a Jacqueline Kennedy en 'Jackie'. Kristen Stewart lo logró por su papel como Diana de Gales en 'Spencer'. Ahora Larraín cambia de registro con 'Mis muertos tristes', su primera incursión en una miniserie de Netflix.