Mark Cain ha sido acusado del asesinato de su esposa, la doctora Hannah Cain y médica personal de la Reina Camila de Inglaterra, un terrible crimen ocurrido el pasado domingo, 4 de octubre, y donde el presunto homicida usó un hacha para derribar a su mujer y posteriormente la estranguló, según las investigaciones de la policía que han derivado en la detención. La Dra. Hannah Cain, de 45 años, fue encontrada muerta en una propiedad en Dersingham, sitiada a unos tres kilómetros de la finca Sandringham del Rey Carlos y la Reina Camila, a quien atendía como médica de confianza desde hace años. Mark Cain, también de 45 años, compareció ante el Tribunal de la Corona de King's Lynn para una audiencia preliminar dos días después de ser acusado del asesinato de su esposa, Hannah Cain, según informó la Policía de Norfolk en un comunicado. El tribunal escuchó que el detenido, descrito como un hombre con «buena conducta previa», presuntamente mató a su esposa «golpeándola en la cabeza con un hacha y luego estrangulándola», según informó el medio local 'Eastern Daily Press'. Durante la audiencia, el fiscal Steven Ball citó un informe de autopsia que reveló que Hannah Cain falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico al recibir un golpe violento con un objeto contundente y también presentaba lesiones en el cuello. La doctora fue hallada inconsciente y sin signos de respuesta en un dormitorio de la planta alta. En el momento del presunto asesinato, los tres hijos de la pareja, de 13, 11 y 8 años, dormían también en la planta alta, según informó el medio local 'Lynn News'. Dos amigos de los niños, de 10 y 8 años, también pasaban la noche en la casa familiar porque la doctora les había preparado una fiesta de pijamas. El fiscal señaló que la policía acudió a la propiedad tras recibir un aviso de Mark sobre un robo, según el 'Eastern Daily Press'. Mark presentaba cortes en el cuerpo y afirmó que había tenido un enfrentamiento con un intruso que habría intentado acceder a la casa. El caso fue aplazado hasta una audiencia preliminar en el Tribunal de la Corona de Norwich, programada para el 3 de diciembre; se ordenó que Mark —quien compareció por videoconferencia y fue visto sorbiéndose la nariz y secándose el rostro— permaneciera bajo custodia, según informaron los medios. La doctora Hannah Cain trabajaba en el Grimston Medical Centre y formaba parte de un equipo de médicos que atendían regularmente a la Familia Real británica, incluida la Reina Camila, quien ya conoce el terrible asesinato. Varias fuentes declararon a 'The Sun', el medio que dio a conocer la labor de Hannah para los miembros de la Corona, que tanto Carlos de Inglaterra como su esposa ya habían sido informados del fallecimiento de la especialista. El centro médico Grimston cerró sus puertas tras la muerte de Hannah Cain, aunque reabrió el miércoles 7 de octubre. Un mensaje en el sitio web del centro decía: «Estamos profundamente entristecidos por la trágica muerte de nuestra muy querida y respetada colega, la Dra. Hannah Terry». El mensaje continuaba: «Hannah era una médica excepcional y un miembro muy valorado de nuestro hospital y de la comunidad de atención primaria. Altamente inteligente, amable y generosa, aportaba calidez y positividad a quienes la rodeaban». En un comunicado difundido anteriormente por la policía, su familia expresó estar «devastada» por su fallecimiento.