Los Reyes aterrizaron este miércoles en Melilla en una jornada historia de reivindicación popular, en la que ciudad tomó la Casa Real como parapeto para espantar sus fantasmas y reconocerlo como la única figura del Estado capaz de defender su españolidad. «Europa tiene que protegernos y ser firmes; si tiene que poner sanciones por la invasión que las ponga. No podemos permitir que ocurra lo de Ceuta. Hay intranquilidad. No sabemos si ocurrirá», apunta Rosa Zapata, que espera a pleno a sol, abanico en mano, a estrechar la mano a los Reyes para pedirles su mediación. Ella es una de los cientos de vecinos de la Ciudad Autónoma que recibieron a los Reyes entre vítores en otro baño masivo de cariño. Sus Majestades llegaron a una plaza de España que atronó con la pitada a la delegada del Gobierno Sabrina Moh. Los Reyes aterrizaron a las 11.45 horas en Melilla en helicóptero procedente de Ceuta, donde habían pasado la noche. Su llegada a la Plaza de España fue una explosión de júbilo sin discriminar credos y culturas. «Da estabilidad a esta ciudad después todas las reivindicaciones soberanistas de Marruecos», añade Mustafá Al-Uch, que muestra una foto orgulloso dando la mano a Don Juan Carlos hace 19 años. Esa fue la última vez que la Casa Real estuvo en Melilla. «Es muy importante que estén», remarca este vecino, que insiste que la visita de los Reyes «va a hacer ver el sentimiento de ser españoles, independientemente de la religión y de la cultura». «Ellos es la primera vez que vienen y este es el mejor momento, dadas las circunstancia y las tensiones que existen con Marruecos. Es buen momento para reivindicar la españolidad» afirma Ignacio García, que desde muy temprano guarda sitio con su madre, Catalina de Arcos. «Esto es España. Y no sentimos muy españoles. Los Reyes tienen que venir más a estas tierras, para que haya un equilibrio entre los países con una relación de respeto y sin sumisión», añadía De Arcos. Pancartas de colegios y caras jóvenes esperando a ver a los Reyes. Los colegios cortaron a esa hora para favorecer la asistencia de los más jóvenes. «Vengo para ver al rey, para que apoye a Ceuta y melilla tras la invasión. Reconforta saber que tenemos su apoyo», apunta Alba Rodríguez, que lleva una camiseta reivindicando la españolidad de las dos Ciudades Autónomas. Los jóvenes se volcaron con la visita Real a Melilla. «Le quiero entregar un retrato a los Reyes. Nos hace ilusión que venga a Melilla, para que sea más reconocida. La ciudad siempre está en un segundo plano. Solo se habla de nosotros cuando ocurre algo en la frontera», apunta Nihad Driss, que portaba dos retratos de los monarcas con dos cartas cariñosas de una joven amante del arte. Los retratos fueron recogido por la Reina Letizia con cariño, que se hizo una foto con los monarcas.