Pómulos prominentes, cejas picudas, labios hinchados, piel bronceada, dientes blanco-nuclear... Es la opción estética de gran parte del equipo femenino de Donald Trump, lo que ya llaman la 'cara Mar-A-Lago', en referencia a la mansión de Florida donde se reúne la camarilla trumpista. A base de bótox, sus cejas han quedado bloqueadas y solo sonríen con los labios inferiores, pero forman parte del selecto club que acompaña al presidente. Su representante más significativa es Kristi Noem, no solo por cómo ha transformado su apariencia... Читать дальше...