José Martínez Sánchez, 'Pirri', siempre fue hombre de pocas palabras y muchos hechos. Nacido hace 81 años en Ceuta, siempre ha llevado a gala sus raíces pese a haber abandonado su tierra a muy temprana edad, en 1963, inicialmente con la intención de estudiar la carrera de Arquitectura y al final convirtiéndose en uno de los grandes futbolistas españoles de la historia. Durante casi dos décadas de carrera deportiva, Pirri protagonizó numerosos episodios de emoción, sobre todo vistiendo la camiseta del club de su vida, el Real Madrid, pero pocas veces un sentimiento le ha tocado tan de lleno como la situación que se vive en Ceuta desde hace casi dos meses. El legendario líbero, presidente de Honor del Real Madrid, viajó a la Ciudad Autónoma junto al presidente del club, Florentino Pérez, y al director de Relaciones Institucionales, Emilio Butragueño. Volaron en avión privado de Madrid a Gibraltar, donde se subieron a un helicóptero en el que cruzaron el Estrecho de Gibraltar. Minutos antes de las 12 de la mañana, la comitiva madridista llegó al Ayuntamiento ceutí. En la calles, decenas de vecinos ataviados con camisetas del Real Madrid y del Ceuta les recibieron entre aclamaciones. Una vez dentro del edificio, Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, les dio la bienvenida en un emotivo discurso durante el cual tuvo palabras especiales para Pirri, «un ilustre de la historia de Ceuta que siempre ha tenido muy presente sus raíces». Vivas desveló que después de la invasión de decenas de miles de inmigrantes que, procedentes de Marruecos, cruzaron la frontera el pasado 30 de julio y entraron en la Ciudad Autónoma española provocando una caótica situación de inseguridad aún no resuelta, «una de las primeras llamadas que recibí fue la de Pirri». El presidente ceutí agradeció esa preocupación y solidaridad por parte de Pirri desde el primer momento, los presentes en la sala prorrumpieron en aplausos y el presidente de Honor del Real Madrid se levantó de su silla y saludó agradeciendo las muestras de cariño. Concluida la alocución de Vivas, el turno de palabra pasó a Pirri. Fue tan bree como intenso y sentido. «Agradezco a Florentino Pérez haber querido acompañarme en un día tan especial como es este. Estoy encantado de estar aquí y, al mismo tiempo, estoy triste por la situación de la ciudad y de sus ciudadanos», comenzó diciendo. «Nací en la calle Jaúdenes, muy cerca de este Ayuntamiento (a menos de 200 metros) y luego me fui a vivir a Hadú (barrio ceutí)», añadió. En ese momento le vinieron a la cabeza recuerdos de aquellas infancia y juventud, y Pirri, el rocoso y fiable centrocampista que sostenía el fútbol del Real Madrid de finales de los años 60 y toda la década de los 70, se detuvo brevemente. Emocionado, sonrió, hizo una leve, casi imperceptible pausa, se recompuso y prosiguió. «Estoy orgulloso de ser caballa, forma parte de mi vida, de mis recuerdo y mis raíces. Sufro mucho por Ceuta y quiero mostrar mi cariño y apoyo. ¡Viva Ceuta y viva su gente!», concluyó Pirri, quien ya hace un mes había enviado un mensaje de apoyo a sus paisanos a través de un vídeo.