Nikolái Platoshkin señaló que EEUU e Israel, al planificar su ataque contra Irán, perseguían el objetivo de cambiar el sistema político en ese país. Pero no lograron conseguirlo. Como resultado de los ataques murieron altos funcionarios y la dirigencia del Estado, pero el poder mantuvo la continuidad y la gobernabilidad en el país. Es más, Irán se volvió aún más agresivo contra sus rivales.