La sombra de Málaga era alargada en Madrid. Correosa la resaca tras aquel toreo de infinita pureza, de tan hundidas raíces, de cargar la suerte con toros que poco regalaban. El impacto de Saúl 'Emociones' Fortes se extendía en los tendidos, llenos esta vez frente a la más rácana entrada de la tarde en la que se cantó la grandeza, en la que el 'tuitendido' ardió -aunque no tanto el trasiego por la ventanilla de boletos-. El 21M fue cortesía de un diestro en plena madurez, y a la vez frescura, artística. Sin embargo, el clamor de sus faenas -ya lo arrastraban las dos soberbias actuaciones en su tierra natal- no se correspondió con el clamor popular: el de la...
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