Un nuevo modelo matemático revela qué podría pasar con la humanidad antes de 2064
Un grupo de físicos teóricos ha desarrollado un nuevo modelo matemático que plantea un escenario preocupante para el futuro de la población mundial. La investigación, recogida por Wired Italia, sugiere que la humanidad podría experimentar un fuerte descenso demográfico antes de 2064 si se agravan algunas de las grandes crisis globales actuales.
El trabajo está firmado por el físico italiano Alessio Zaccone, de la Universidad de Milán, junto al fallecido Kostya Trachenko, investigador de la Queen Mary University of London.
Según los autores, el crecimiento de la población humana no sigue una única ley matemática, sino que responde a diferentes dinámicas que pueden integrarse dentro de una misma ecuación no lineal.
Un modelo basado en 12.000 años de evolución humana
La principal novedad del estudio es el llamado modelo de Trachenko-Zaccone, una formulación matemática capaz de describir la evolución demográfica mundial desde el Neolítico hasta nuestros días.
A diferencia de teorías clásicas como el crecimiento exponencial planteado por Malthus o el modelo logístico de Verhulst, esta propuesta intenta unificar distintos patrones demográficos dentro de un único marco matemático.
Gracias a ello, los investigadores han podido recrear diferentes escenarios futuros teniendo en cuenta variables como el cambio climático, la disponibilidad de recursos naturales o la aparición de crisis globales.
El escenario más pesimista
Entre las simulaciones realizadas aparece un escenario especialmente extremo. Según el modelo, si la capacidad del planeta para sostener población disminuyera de forma brusca —por factores como pandemias, conflictos o el agravamiento del cambio climático— la población mundial podría reducirse hasta un 50% en apenas cuarenta años.
Eso implicaría pasar de los más de 8.000 millones de habitantes actuales a cifras situadas entre 2.000 y 4.000 millones hacia el año 2064.
Los autores insisten en que el estudio no busca predecir el futuro de manera exacta, sino mostrar hasta qué punto el equilibrio demográfico global es vulnerable a determinados cambios.
Un sistema global cada vez más frágil
La investigación pone el foco en cómo pequeñas alteraciones en variables clave pueden desencadenar consecuencias mucho mayores sobre la evolución de la población mundial.
En este sentido, el modelo funciona como una herramienta de análisis de riesgos, destacando la fuerte dependencia que existe entre factores como la estabilidad política, el acceso a recursos o las condiciones climáticas.
El estudio subraya además que las dinámicas demográficas actuales están profundamente conectadas a fenómenos globales que podrían modificar de forma rápida la capacidad del planeta para sostener a la población humana.