Junts exige vincular el apoyo de España al próximo presupuesto europeo a la oficialidad del catalán
Junts per Catalunya ha instado al Gobierno a lograr "sin más dilación" la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en la Unión Europea y plantea que España condicione su respaldo al próximo marco presupuestario comunitario a la consecución de ese objetivo.
La propuesta forma parte de una proposición no de ley registrada en el Congreso de los Diputados, en la que la formación independentista también reclama una profunda reforma institucional de la Unión Europea orientada a reforzar su capacidad de decisión, avanzar hacia una estructura más federal y reconocer de forma explícita la diversidad nacional y lingüística existente en el continente.
Entre sus demandas, Junts plantea que Cataluña disponga de una circunscripción electoral propia en las elecciones al Parlamento Europeo y que desaparezca la obligación de jurar o prometer la Constitución española para adquirir plenamente la condición de eurodiputado.
La iniciativa apuesta por una modificación de los tratados europeos que permita eliminar el principio de unanimidad en la toma de decisiones comunitarias, al considerar que este mecanismo bloquea actualmente el funcionamiento de la Unión.
Según Junts, la supresión de este requisito permitiría acelerar la toma de decisiones y facilitar una mayor integración política europea en ámbitos estratégicos como la política exterior, la seguridad y defensa, la energía, la industria, las tecnologías críticas, la resiliencia económica o la protección de los derechos fundamentales.
La formación sostiene que el fortalecimiento de la Unión debe ir acompañado de un mayor reconocimiento de la pluralidad nacional, cultural y lingüística europea y de una aplicación más efectiva del principio de subsidiariedad, con el objetivo de acercar la toma de decisiones a la ciudadanía.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la reforma de la legislación electoral para permitir que territorios como Cataluña puedan constituirse como circunscripciones específicas en los comicios europeos.
A juicio de Junts, las llamadas "naciones sin Estado" deberían poder elegir directamente a sus representantes en las instituciones comunitarias mediante un sistema diferenciado que refleje mejor su realidad política y social.
Asimismo, la formación propone revisar el modelo de elección de la presidencia de la Comisión Europea mediante un sistema de doble voto: uno destinado a escoger a los representantes territoriales y otro para elegir los liderazgos políticos europeos.
La iniciativa también reclama la adaptación inmediata de la legislación española a la doctrina emanada del denominado caso Junqueras.
Junts considera que debe eliminarse el requisito de jurar o prometer la Constitución para adquirir plenamente la condición de eurodiputado, en línea con la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que estableció que los representantes elegidos al Parlamento Europeo obtienen dicha condición desde la proclamación oficial de los resultados electorales. Según la formación independentista, la normativa española debería adecuarse a esa interpretación para evitar restricciones adicionales al ejercicio del mandato parlamentario europeo.
En materia económica, Junts defiende que la gestión de los fondos europeos pueda ser asumida directamente por aquellas comunidades o territorios que así lo soliciten. La formación propone que el Gobierno español defienda en Bruselas un modelo descentralizado de administración de los recursos comunitarios, otorgando una mayor capacidad de decisión a los territorios en la ejecución de las políticas financiadas con fondos europeos.
Además, plantea regular mecanismos que permitan a las naciones sin Estado contar con representación propia y capacidad de decisión ante las instituciones europeas, al menos en proporción a su peso demográfico.
En la exposición de motivos de la iniciativa, Junts defiende que la Unión Europea debe entenderse no solo como un espacio económico o institucional común, sino como una comunidad política fundamentada en la democracia, los derechos fundamentales, la justicia social y el respeto a la diversidad de los pueblos que la integran.
La formación enmarca su propuesta en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas, el auge de los movimientos autoritarios, la competencia tecnológica global y los desafíos energéticos y de seguridad.
Ante ese escenario, sostiene que Europa necesita reforzar su autonomía estratégica y su capacidad de actuación conjunta, pero advierte de que ese proceso no puede construirse desde la uniformidad ni desde planteamientos centralizadores, sino reconociendo plenamente la pluralidad nacional, cultural y lingüística que caracteriza al proyecto europeo.